LGBTTTIQ… ¿Qué significa la Q?


Hola amigos lectores, en esta ocasión quiero platicarles acerca de la letra Q del “LGBTTTIQ”, la cual ha causado cierta polémica por significados encontrados y traducciones malversadas u opiniones arraigadas desde hace casi 100 años. Es por eso que decidí ponerme las pilas y preparar este post a manera introductoria y muy digerida del origen de esa letra Q: La Teoría Queer.

¿Qué es la Teoría Queer?

Yendo al grano, la Teoría Queer rechaza la clasificación de los individuos en categorías universales como “hombre” o “mujer”, “homosexual” o “heterosexual”, sosteniendo que éstas llevan implícitas un gran número de variaciones acerca de como los grupos étnicos, raciales, culturales, nacionales, religiosos o sociales conciben o viven la sexualidad, al dejar de tomar como modelo privilegiado el punto de vista urbano de las clases medias blancas y occidentales. Va en contra del concepto clásico de orientación sexual “normal” (en inglés straight) y del “anormal” (del inglés queer), y afirma que todas las identidades sexuales son igualmente anómalas.

El término inglés queer significa bizarro, extraño, enfermo, anormal, de comportamiento excéntrico. Hacia finales del siglo XIX, el término queer comenzó a tener una connotación sexual, siendo queer, todo aquello que no se apegaba a las normas sociales sobre la sexualidad. Fue por esta razón que desde entonces comenzó a utilizarse el término de manera despectiva hacia las personas homosexuales. Sin embargo, antes de la Segunda Guerra Mundial, algunos homosexuales de clase alta comenzaron a hacer uso de la palabra en un sentido más restrictivo: deseaban disociarse de la imagen social que se tenía del homosexual afeminado y se autonombraron queers, como lo que para nosotros actualmente es un gay, generando una distinción entre las locas afeminadas de la clase media-baja y los de clase alta (algo así como la división social entre un gay sensu stricto y un chacal). Despúes de la Guerra, a pesar de sus elitismos y de la época en la que se vivía, el término queer continuó refiriendo de manera peyorativa a los homosexuales de cualquier clase social.

En 1990 surge en Nueva York un colectivo llamado Queer Nation, cuyo eslogan decía: “We’re Queer, we’re here. Get used to it” (Somos raritos, estamos aquí. Váyanse acostumbrando), cuyos ideales consistían en integrar las preocupaciones antisexistas y antirracistas a la lucha lésbico-gay; es decir, el movimiento Queer busca disolver las fronteras de lo gay y lo lésbico, a fin de que otras identidades (trans, bixexuales, intersexuales, etc.) y la multiplicidad de identidades gays y lésbicas (locas, dragas, machorras, musculocas, etc.) encuentren su lugar en un movimiento que cuestiona las normas sexuales, culturales y sociales.

En las culturas patriarcales se contempla que los hombres son por naturaleza valientes, agresivos, fuertes, inteligentes y con una capacidad innata para la creación y la producción. Las mujeres en cambio, son consideradas según la ideología hegemónica, débiles, caprichosas, vulnerables, sentimentales y más que productivas, reproductivas. El movimiento Queer se opone a dichas etiquetas preestablecidas y aboga por la libertad de ser, de estar en el mundo y de relacionarse con los demás, es decir, son transgresores de la heteronormatividad hegemónica (las reglas sociales que nos han regido durante siglos basadas en un comportamiento heterosexual y falocéntrico).

Ejemplos de la heteronormatividad en nuestra vida cotidiana:

  • El azul es un color de niños y el rosa de niñas.
  • Los niños no lloran.
  • Las niñas no juegan a policías y bandidos.
  • Los niños no deben jugar con muñecas.
  • Las niñas no deben sentarse con las piernas abiertas.

Todas estas imposiciones heteronormadas nos fueron inculcadas por nuestra sociedad y lo fuimos internalizando como algo normal, natural, o simplemente lo correcto. Si ustedes creen que alguno de los ejemplos anteriores son correctos, entonces su forma de pensar es heteronormativa.

Queer hace referencia a formas de vida e identidades diferentes que se salen de la norma establecida por la ideología y los estereotipos dominantes (la heterosexualidad). -Rafael Medina Jiménez (2002)

Muxe, una forma de ser queer.

Muxe de la cultura zapoteca

A partir de la Teoría Queer, la gente (sin saberlo) ha comenzado a desprenderse de las etiquetas de género inventándose nuevas formas de ser y que van acopladas a sus diversos entornos sociales, culturales, étnicos, etc.; por ejemplo, la moda unisex o la androginia de los emos que hacen gala de su ambigüedad en su modo de vestir y de actuar; los géneros neutros (personas que no se definen ni masculinos ni femeninos); las muxes (personas que nacieron como hombres y que asumen roles femeninos en cualquiera de los ámbitos social, sexual y/o personal, dentro de la cultura Zapoteca); los hijras (transgéneros e intersexuales considerados el tercer sexo dentro de la cultura hindú e islámica), los kathoey de Tailandia o los Fa’afafine en la cultura Samoa. Otro ejemplo que podría ser una forma de ser queer, son los HSHs de los que ya les he platicado en otra publicación anterior.

El futuro será Queer porque las fronteras entre los extremos más radicales (la mujer muy femenina y el hombre muy viril) están diluyéndose mientras chocan aún en el espacio social. Y desde luego, es un proceso mucho más apasionante que seguir defendiendo las diferencias biológicas de los seres humanos en dos grupos opuestos, porque precisamente son las etiquetas lo que nos permite jerarquizar la realidad y considerar que no son superiores y otros inferiores. Por eso creo que el camino está más allá de las convenciones sociales tradicionales. -Coral Herrera (2011)

En conclusión, si cada uno de ustedes poseen una identidad propia, con patrones sociales, sexuales y conductuales derivados de su entorno sociocultural, entonces estarían definiendo su propia identidad queer. Espero que les haya interesado esta publicación y no olviden compartirla con sus amigos, ni dejen de seguirme en twitter, soy @danytwit.

Referencias

1. “La Teoría Queer: el fin de las dicotomías patriarcales“, Dra. Coral Herrera (2011) (Twitter: @coralherreragom)
2. “Somos raritos, aquí estamos“, Didier Eribon, Letra S (2003).
3. “La Teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas“, Carlos Fonseca Hernández, María Luisa Quintero Soto, (2009). Revista Sociológica.
4. “Una aproximación a la Teoría Queer: el debate sobre la libertad y la ciudadanía“, Ángela Sierra González (sin año), Cuadernos del Ateneo.

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