Heterrorsexismo: la homofobia arraigada en América Latina


¡Hola amigos! En esta ocasión, quiero compartirles la opinión de Luiz Mott (activista pro-LGBTTTIQ brasileño) acerca de cómo fue que la homofobia se fue arraigando dentro del pensamiento heteronormativo de Latinoamerica.

“La homofobia es el arma con la que se persigue a quienes se atreven a salir de la norma heterosexual. Los homófobos constituyen el brazo armado de una sociedad intolerante que ve en ellos la realización de una labor de saneamiento moral”, Luiz Mott

Los amantes del mismo sexo fueron llamados desde la Edad Media, “hijos de la disidencia”, disidentes no sólo por practicar la sodomía, una sexualidad prohibida por diabólica, sino también por elegirla como móvil y razón de unión entre dos cuerpos, privilegiando un sentimiento que no formaba parte intrínseca de los matrimonios cristianos: el amor, la atracción física, la identidad de deseos y fantasías. Para impedir y erradicar una conducta tan peligrosa, la corona española y la iglesia -capitaneados por la Inquisición-, se unieron en demoníaca cruzada, acusando a los amantes del mismo sexo de provocar la ira divina que castiga a la humanidad con desastrosas tragedias naturales, como la peste negra, los temblores, y más contemporáneamente, el VIH-SIDA, incrementando el número de ideologías, mitos y tribunales destinados a la destrucción de estos peligrosos disidentes. De esta manera, la homofobia surge como estrategia vital para el mantenimiento de la hegemonía heterosexual (de la heteronormatividad hegemónica), para dar inicio a la cruel tiranía del heterrorsexismo.

En el transcurso del siglo XVI al XVII, España y Portugal vivieron su período de mayor intolerancia contra quienes practicaban el abominable y nefando pecado de la sodomía, convirtiéndola en un crimen tan grave como el regicidio o la traición a la patria, a tal grado de que los Inquisidores tenían la autoridad para declarar pena de muerte a los sodomitas sin la necesidad de consultarlo con la máxima autoridad.

Al desembarcar en el Nuevo Mundo, los europeos encontraron una gran diversidad de pueblos y civilizaciones, cuyas prácticas sexuales diferían en gran medida de la matriz cultural judeocristiana, siendo algunas diametralmente opuestas en cuanto a la desnudez, la honra, la virginidad, el incesto, la poligamia, la homosexualidad, la transexualidad y el travestismo. Diversos cronistas de la época asociaron la sodomía a la falta de piedad religiosa y aseguraban que: “Como no conocen a Dios, cometen gravísimos pecados de idolatría, sacrificios humanos, canibalismo, conversaciones diabólicas, sodomías, etc…“. Sin embargo, no todas las culturas amerindias estaban a favor de la disidencia. Entre pueblos mayas y aztecas, según los cronistas franciscanos comentaron que: “la sodomía pasiva era abominable, nefasta y detestable, digna de desprecio y de risa por parte de las gentes“.

El heterrorsexismo en América Latina

Sodomitas arrojados a perros hambrientos.

En 1513, el conquistador Vasco Nuñez de Balboa apresó a 40 sodomitas y los arrojó a perros feroces para que los devoraran. En 1548 se registró la primera persecución latinoamericana de europeos homosexuales: en Guatemala se capturaron 7 sodomitas, siendo 4 de ellos clérigos y condenados a la hoguera; un familiar del gobernador de Lisboa fue absuelto de la pena de muerte, pero enviado al exilio en en el noreste de Brasil. Entre 1521 y 1620, se acusaron 44 hombres y mujeres, que fueron [email protected] por sodomía y lesbianismo, llegándose a fines del siglo XVIII a un total de 283 denuncias por practicar el amor cuyo nombre no se osaba pronunciar, siendo muchos de ellos condenados a remar en las galeras del Rey o desterrados a áreas remotas de África. Se encuentra también el caso de un indio brasileño que fue acusado de sodomía pasiva y como castigo fue amarrado a la boca de un cañón y despedazado al salir la bala. De 29 lesbianas denunciadas en Brasil, destaca Felipa de Souza quien fuere condenada a ser azotada en público y cuyo nombre recibe el premio internacional más importante de derechos humanos homosexuales, iniciativa de la Comisión Internacional de los Derechos Humanos para Gays y Lesbianas.

México lideró la persecución de sodomitas en América Latina durante la época colonial: en 1658 fueron denunciados 123 sodomitas en la ciudad de México y sus alrededores, muchos de ellos fueron presos y 14 quemados en la hoguera. Uno de ellos logró eludir la hoguera por ser menor de 15 años, recibiendo a cambio 200 azotes y seis años de trabajos forzados. En 1673, una decena de mulatos, negros y mestizos fueron quemados en Mixcoac.

En 1820 se decreta desaparecida la Inquisición en México. Desafortunadamente, las ideologías no cambian por decreto e incluso hasta la fecha persiste el fantasma de la Inquisición a través de ideologías moralistas e intolerantes. A pesar de que en la mayoría de los países latinos se ha despenalizado la sodomía, persiste el fuerte prejuicio y discriminación hacia aquellos que practican la sodomía, sobre todo contra los pasivos. Bajo acusaciones de faltas a la moral y ejercicio de la prostitución, un número incontable de homosexuales siguen siendo chantajeados, encarcelados y torturados por los agentes del nuevo orden policial. Pasaron de las garras de la Inquisición a las comisarías. A pesar de que muchos médicos y científicos demostraron su buena fe con la intención de curar a esos mariquitas y en su condición de perros guardianes de la moral crearon consultorios y clínicas donde encontrarían la cura para dicha abominación, aplicando formas modernas de violencia, tortura con terapias muy dolorosas que incluían descargas eléctricas, enormes dosis de hormonas, ingesta de productos químicos y transplantes de testículos de monos.

Hasta mediados de la decada de 1990, la homosexualidad seguía siendo considerada un delito en Chile, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Puerto Rico. Incluso hasta inicios del siglo XXI persevera(ba)n leyes en contra de la sodomía en Puerto Rico y Nicaragua. Sin embargo, el hecho de que la sodomía haya dejado de ser penalizada en muchos países incluido México, eso no quita que la sociedad siga conservando ideologías que estigmatizan a los homosexuales y que generan prácticas discriminatorias, considerándose la homosexualidad como agravante en la corrupción de menores, reprimiéndose al travestismo como faltas a la moral o identidad falsa, excluyéndose legalmente a gays y lesbianas al acceso al matrimonio civil. Por ejemplo, según la Comisión Ciudadana de Crímenes de Odio por Homofobia, declara que entre 1995 y 2000, fueron asesinados 213 homosexuales en México, calculándose que el número real es 3 veces más alto.

Heterrorsexismo en América Latina

La homofobia en México

¿Quién no ha escuchado decir a alguien que preferirían tener un hijo ladrón o una hija prostituta antes que un gay o una lesbiana? Los dirigentes de la Iglesia católica obstaculizan frecuentemente las campañas de prevención del SIDA, así como los movimientos que están permitiendo la unión civil entre personas homosexuales.

Espero que les haya parecido interesante este artículo y que les ayude a hacer consciencia acerca del nivel de aceptación que ahora tenemos [email protected] personas LGBTTTIQ de México y América Latina, en comparación con siglos pasados.

No olviden seguirme en twitter, me encuentran como @danytwit….Y ustedes, ¿qué cambios han detectado con respecto a la forma de ver a los gays en el lugar donde viven? Platíquenmelo en los comentarios…

Referencias:

1. Disidencia sexual e identidades sexuales y genéricas. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. CONAPRED (2006).
2. Homofobia en América Latina: etnohistoria del heterrorsexismo contra los disidentes sexuales. Luiz Mott (2006).

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